top of page

Caminos que nos separan






Venía cargada de vicisitudes

y te carcomían mis inquietudes.

Pedías a gritos atención,

pero sólo obtenías

distracción

y algo de conmiseración.


Envidiabas mis amistades,

y te invadía la desazón.

Y llorabas con razón,

lágrimas redondas de desamor.




Me demostrabas devoción

con mucho amor,

pero te perdían las formas.

Y yo no necesitaba ni

pundonor ni hormas,

sino calor, estabilidad

y ternura.


Y tú te atracabas de

amargura y locura,

y yo porfiaba buscando

amabilidad y cordura.


Todos los caminos

llevan a Roma,

me susurrabas.

Pero tu mundo

zozobraba bajo tus pies.


Y muy distinto al mío

era tu rumbo,

y yo daba tumbos,

borracha de ilusión,

las alforjas llenas a rebosar

de ambición.


Y mis cicatrices certeras,

como perdices peteneras,

contaban historias

de idas y venidas,

de caer y temer,

de levantarme y seguir,

de errar y olvidar,

de sembrar y recoger.


Y tú viajabas caprichoso,

sin destino ni final,

sin amigos,

sin aliento,

perdido en la adversidad.


Y llorabas sin consuelo,

y sin que nadie

te recordase,

sin que ninguno

te añorase ni cobijase.


Como un paria sin techo,

como un moribundo

al otro lado del mundo.


Emilia

Montull

Entradas recientes

Ver todo

1 comentario

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
Invitado
hace 4 días
Obtuvo 5 de 5 estrellas.

Gracias Emi! No dejes de escribir🙏🏻

Me gusta
bottom of page