Caminos que nos separan
- carmen fernandez de cordoba
- hace 4 días
- 1 min de lectura

Venía cargada de vicisitudes
y te carcomían mis inquietudes.
Pedías a gritos atención,
pero sólo obtenías
distracción
y algo de conmiseración.
Envidiabas mis amistades,
Y llorabas con razón,
lágrimas redondas de desamor.
Me demostrabas devoción
con mucho amor,
pero te perdían las formas.
Y yo no necesitaba ni
pundonor ni hormas,
sino calor, estabilidad
y ternura.
Y tú te atracabas de
amargura y locura,
y yo porfiaba buscando
amabilidad y cordura.
Todos los caminos
llevan a Roma,
me susurrabas.
Pero tu mundo
zozobraba bajo tus pies.
Y muy distinto al mío
era tu rumbo,
y yo daba tumbos,
borracha de ilusión,
las alforjas llenas a rebosar
de ambición.
Y mis cicatrices certeras,
como perdices peteneras,
contaban historias
de idas y venidas,
de caer y temer,
de levantarme y seguir,
de errar y olvidar,
de sembrar y recoger.
Y tú viajabas caprichoso,
sin destino ni final,
sin amigos,
sin aliento,
perdido en la adversidad.
Y llorabas sin consuelo,
y sin que nadie
te recordase,
sin que ninguno
te añorase ni cobijase.
Como un paria sin techo,
como un moribundo
al otro lado del mundo.
Emilia
Montull



Gracias Emi! No dejes de escribir🙏🏻